Por Deysilia Cruz
Informativo Turquesa

El presidente de los hoteleros de Cancún y Puerto Morelos, Carlos Gosselin Maurel, pone un freno a las aspiraciones políticas que pretendan iniciar un proselitismo oculto sin atender los planteamientos de empresarios elaborados en un documento (con 17 exigencias) para solucionar problemáticas en drenaje sanitario, agua potable, movilidad, seguridad, transporte y carreteras, rubros que cada candidato estará obligado a tomar en cuenta.

El empresario de 85 años, propietario del hotel Zoetry, Paraíso de La Bonita, ubicado en el complejo Bahía Petempich, lo subraya así al admitir que a la problemática de una cifra rebasada de cuartos de hotel en la zona de playas de Cancún, se suma el problema agudo en que se convierte la carretera federal 307, la única vía de conexión entre los destinos de costa, porque al ocurrir un accidente o un mantenimiento emergente, se estrangula la vialidad por parejo y se trastornan los tiempos de enlace, tanto para turistas como para trabajadores y residentes.

Detalla que esta compilación conjunta de los empresarios se centran en: transporte, conectividad, seguridad, sanidad, promoción, ingreso de divisas y rescate y conservación de playas. “Son las 17 exigencias que los empresarios de la industria turística hacemos a las autoridades de los tres niveles en cada período”, agregó.
El año pasado, la industria turística en Quintana Roo captó más de 19 mil millones de dólares y se apuntaló la ventaja del Aeropuerto Internacional de Cancún que en 2016 movió más de 22 millones de visitantes en un destino que se mantiene con 80 por ciento de ocupación y con 4.5 millones de visitantes, tan solo en Cancún.

¿Qué alianzas hay para el bien del destino?
Hicimos un frente, seis cabezas de sector: náuticos, agencias de viaje, Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), hotelería y gobierno.
Nos reunimos para hacer el programa de 17 puntos que no eran pedimentos, sino exigencias que los gobiernos deben cumplir.

¿Qué rubro es delicado?
El drenaje es problema grave no solo en Puerto Morelos; gravísimo en Cancún, porque la Zona Hotelera está sobrepasada en número de cuartos, se diseñó para 20 mil habitaciones y hay 37 mil, lógicamente las plantas de tratamiento están fallando y empieza a haber contaminación de la laguna Nichupté. Hay problemas de drenaje en Playa del Carmen y Tulum.
Tenemos que ver todos en una obligación que si queremos que se mantenga el turismo, requerimos diferentes elementos. Seguridad y salud son fundamentales.
El problema es que no tenemos un drenaje adecuado. Se hizo sin pensar en que las casas tenían la mayor parte sus fosas sépticas al revés y ahora no hay un programa para que la gente rompa su casa para pasar el drenaje hacia adelante. Es una falta de estructura. Hay una intención política, pero no hay una decisión técnica adecuada y tenían que haberse financiado las dos partes para facilitar el tema.

Playas, ¿es lo central de esas 17 exigencias, arquitecto?
Le debe interesar a todos, no solo a los turisteros; a los de Coparmex, el comercio, también depende de esa economía que surge por gente que viene a conocer y gozar nuestras playas, igual que los de las agencias de automóviles. Igual que se levanta una tienda de autoservicio, porque depende de esta economía.

¿Existe otra preocupación grave?
La otra preocupación es el dólar que ingresa por turismo, cualquier divisa, pero queremos que la mayor parte del dinero se gaste y se consuma en productos nacionales.
En nuestro país vendemos jitomates y compramos cátsup; vendemos petróleo y compramos gasolina. Al menos en hotelería, vamos a buscar que la mayoría de productos de consumo sean nacionales. Hoy la sustentabilidad que usamos modifica para bien el ambiente y muchos nos ocupamos de ayudar a la población vía nuestros colaboradores.
Muy simple: la señora que vende tortillas en la Región “x” las vende, porque alguien se las compra y eso es porque recibe un dólar de turismo; el mecánico, que aprieta tuercas es porque hay consumo de automóviles, porque hay dólares entrando. Esa es la huella del turismo, ir consumiendo lo que hay y se preserve.

¿Y el Impuesto al Hospedaje?
No estamos dispuestos a que se dedique a otra cosa, porque nace específicamente para promoción del destino. Si seguimos creciendo, necesitamos más promoción para que haya más líneas aéreas. A veces es fácil para algunos políticos decir que ‘fuimos de viaje y trajimos tantas líneas aéreas’. Pero eso no es así, son líneas aéreas que están buscando venir, porque el destino es una gran atracción y a mayor número de cuartos de hotel, mayor número de asientos de avión.
Entonces, esto hay que verlo de esa manera. Lo requerimos a fuerza. Estamos de acuerdo que hay un nuevo organismo, pero necesitamos ese impuesto.

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¿Cómo llegó el sector a la deuda actual?
Cuando Roberto Borge determina el decreto de abril de 2013, lo que hizo fue borrar a los sectores, solo deja un asiento formal para la Asociación de Hoteles, uno en Playa y dos gentes que aparecen particulares y las demás manos son del gobierno y ¿qué pasa?, yo no voy a decir que se robaron el dinero, pero el dinero no está donde debe estar. Ahí hay un problema.
El dinero debe regresar otra vez bajo el control de lo que había, pues al sacar al sector privado, empezó todo el mal manejo del dinero y ahí están más de 500 millones de pesos que se siguen debiendo.

TURISMO, SUSTENTO DEL DESTINO
¿Cómo se ha desarrollado la relación Gobierno-hoteles?
La inversión hotelera de servicios turísticos que ofrece el país, llámese Vallarta, Los Cabos o Cancún, sin considerar los desarrollos del centro del país, es un punto de desarrollo de particulares, son los hoteles de particulares, de empresas privadas y no son posesiones de Gobierno. El Gobierno está para regular y facilitar, y cuando el Gobierno es facilitador, automáticamente vienen los sucesos positivos.
Vea la alta calidad del aeropuerto que tenemos y es porque lo sacaron de la estructura política. El Gobierno es para facilitar, ahora todos estos bienes (aeropuerto, destinos, hotelería) son patrimonio del país, hay que entenderlo así. No le hagamos al cuento, el Gobierno debe ser un facilitador, es el que debe regular pero el problema que ha tenido el país es que se regula sin saber qué estamos regulando.
Por ejemplo, hacemos un plan de desarrollo importante para la zona protegida de Quintana Roo y se hace en un laboratorio de México, por gente que en su vida ha puesto un pie en la arena y qué hacemos, pues lo rechazamos, porque debemos proteger los intereses.
El Gobierno entendió que para estas cosas se necesita de técnicos, inversionistas, universitarios, científicos, hoteleros, a los que vivimos aquí para tomar una decisión; el apoyo es del Gobierno, sí, pero la estructura de los desarrollos está fincada en función de los intereses de particulares y sin éstos, ¿de qué come el gobierno? Eso es lo que le da de comer a gobernadores, a diputados, a toda la gente que hace muy bien su función pública y política, mis respetos, pero les damos de comer nosotros los del turismo.

¿Qué piensa del gobernador Carlos Joaquín?
Vamos bien con Carlos Joaquín. Hay buena decisión política. El tema de playas nos tiene preocupados, porque las estamos perdiendo. En Puerto Morelos y Playa del Carmen se han ido de 10 a 12 metros y por calentamiento global o lo que sea, pero no tenemos protección ni dinero para un siniestro natural. Trajimos una aseguradora suiza que está dispuesta a resolver en caso de huracán, pero no tenemos resuelto el mantenimiento.
Los hoteleros, náuticos, turisteros, la gente viene aquí a las playas. La playa es un punto y podemos hablar seguridad, transportación, promoción pero playa es aparte. Cancún nace por la playa, si la arenita la perdemos, no va a haber turistas que vengan al estado. Ahí ha sido buena la respuesta del gobernador.

URGE UNA VÍA ALTERNA
De las 17 exigencias de los empresarios, 11 tienen que ver con hotelería y entre esos, hay uno fuerte que es la conexión carretera, destacó el presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún y Puerto Morelos (AHCyPM), Carlos Gosselin Maurel.
“Tenemos una carretera única que es un desastre, cuando debíamos tener carreteras paralelas. Hoy hay un accidente y se paraliza todo para llegar aquí. No podemos depender de una vía, para la importancia que tiene hoy el desarrollo hotelero de Quintana Roo, porque hay en Cancún 37 mil cuartos pero de los 100 mil que tenemos, el resto está repartido de la Zona Hotelera para arriba”, aseveró.
El líder hotelero puntualizó que una sola carretera que abastece colaboradores, servicios, alimentos y toda la proveeduría de los hoteles, es una vía insuficiente y el Gobierno Federal tiene que dar las facilidades para que los negocios puedan aflorar.

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