Por José Ramírez
Informativo Turquesa

La virtud de poder ayudar a los demás, a los más necesitados, es una condición que pocas personas poseen.
Juan Carlos Buz es uno de esos individuos que viven en Cancún que tienen una historia interesante para dar a conocer, pero lo mejor de él, es que lo hace sin perseguir la búsqueda de un espacio o beneficio personal, más que el de ayudar a personas que, como él lo sufrió en carne propia en Estados Unidos, hoy necesitan de una mano amiga que no les proporcione el pescado preparado pero sí la caña para poder pescar.Desde octubre pasado, “Nuevo Corazón Villa de la Paz”, comedor comunitario y escuela de capacitación, abrió sus puertas en Cancún para ayudar en forma desinteresada a quienes necesitan un pan y lo único que les piden es compromiso y ganas para aprender un oficio sin costo para el beneficiario.
“Yo viví en carne propia el estar lejos de tu casa y tener una mala experiencia. Un familiar me invitó a ir a Estados Unidos y al llegar a su casa me cerró la puerta, me dejó solo ahí y tuve que vivir en la calle, pedir limosna y buscar comida hasta en los botes de basura. Realmente estuve en una situación de calle. Nadie me tendió la mano ni me daban trabajo”, recordó a manera de comenzar la charla.Es así como Juan Carlos con mucho esfuerzo, pero alimentado con el impulso generoso de un alma caritativa y muchas más hizo de este proyecto una realidad con su amor, entrega y pasión. Así se puso en operaciones “Nuevo Corazón Villa de la Paz”, donde hoy reciben donativos en especie, no en efectivo.
En el lugar hay maestros que, de manera prácticamente honoraria, colaboran con clases de español, lectura, inglés y talleres de refrigeración, fontanería y próximamente de computación.

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TRABAJO CON INSPIRACIÓN
Mención especial merece el gran creador de la vida que es quien realmente inspiró a Juan Carlos a desarrollar su proyecto.
En este lugar, ubicado en el centro de la ciudad, se respira paz, tranquilidad y un profundo afecto hacia las personas.
“Aquí llega todo tipo de personas a las que se les invita no solo a comer, sino a aprender algo y superarse. Buscamos que gente sepa algo, que se motive a dar un paso más adelante en la vida y deje de ser chalanes o que desperdicie su vida”, expuso.
En esta labor Juan Carlos no está sólo, ya que lo apoya un grupo de personas que como él, de manera desinteresada, se esmeran en servir a los demás y cumplir con un rol en este lugar.
Omar Pérez, uno de sus principales auxiliares, se dice inspirado en ver a Juan Carlos todos los días hacer su labor, buscando estirar al máximo el recurso para que la comida esté lista y en este caso son aproximadamente de 40 a 70 platos bien servidos, máximo, que ponen en las mesas.
“Aquí no les pedimos absolutamente ni un peso, solo que respeten las reglas”, dijo Omar.
De vuelta en la charla con Juan Carlos, comenta que no piden ayuda en efectivo, solo en especie y están abiertos a toda forma de pensar o autoridades, siempre y cuando no quieran lucrar con lo que hacen o digan “tal partido político hizo esto o aquello”.
El proyecto, con sus dificultades, avanza y se consolida, siendo cada día un nuevo reto para atender a quienes llegan, que por lo general son personas que no tienen trabajo fijo, están recién llegadas a Cancún y no hay nadie que se preocupe por ellas.
Nuevo Corazón proyecta abrir un nuevo espacio, en este caso en Playa del Carmen.

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Historias de éxito
Alfredo, Manuel y don Rosendo son dos personas que encontraron en Nuevo Corazón un motivo para luchar en esta vida y tratar de ser mejores.
El primero de ellos se dedicaba a lavar carros y ahora trabaja en una empresa, con un sueldo seguro, todo esto en base a lo que aprendió en este sitio.
Don Rosendo se graduó de primaria y secundaria, en tanto que Manuel es otra persona que aprendió un oficio y dejó de andar mendigando.
Las reglas de oro
1.- Acudir apropiadamente vestido
2.- Otorgar información personal y toma de fotografía de archivo y credencial
3.- Solo se sirve una vez
4.- Ser puntual y respetar el horario de inducción
5.- Obedecer las indicaciones del personal de apoyo
6.- Permanecer en silencio, no usar palabras altisonantes, tonos agresivos ni señales o gestos obscenos que alteren la sana convivencia de la casa
7.- Prohibido fumar e ingerir bebidas embriagantes
8.- Prohibido introducir alimentos y bebidas de otro lugar
9.- Otorgar respeto a todas las personas del comedor
10.- No se servirá alimento para llevar, prohibido apartar lugar y alimento
11.- Dejar limpio el espacio donde fue atendido y poner la basura en su lugar
12.- No se dará el servicio a personas con efectos de droga y/o alcohol
13.- Retirarse del área de comida una vez que termine
14.- Prohibido acceder hacia las áreas restringidas de uso exclusivo del personal de apoyo
15.- Prohibido llegar con bultos, maletas y/o gorras

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