Enrique Peña Nieto se suma a una campaña ciudadana y enrarece los objetivos de #TodosSomosMéxico

Por Francisco Verdayes Ortiz
Informativo Turquesa

Ya hubiera querido el extinto dictador argentino Leopoldo Fortunato Galtieri tener un vecino como Donald Trump, para haber podido desviar la atención de una sociedad harta de un régimen militar como el suyo.
En 1981, la popularidad del gobierno estaba por los suelos; con una inflación galopante y manifestaciones reprimidas, entonces Galtieri recurrió a una treta muy antigua: la exacerbación del nacionalismo, también llamado “chovinismo”, o simplemente patrioterismo, aquel que prefiere lo nacional y desprecia lo extranjero. Adolfo Hitler fue uno de los grandes exponentes del nacionalismo, pues todos los problemas de la Alemania Nazi venían de fuera.


El nacionalismo, sin embargo, es un gran distractor de masas. En 1982, sintiendo que el régimen se desmoronaba, Argentina invadió las Islas Malvinas en poder de Gran Bretaña desde 1833; Galtieri le apostó al fervor argentinista, que consiguió en un principio, pero luego fue derrotado por los británicos en dos meses y medio, y “sepultado” por los propios argentinos en las elecciones de diciembre de 1983.

ORGULLOSAMENTE YUCATECO
A principios del año 2000, con la intención de frenar una ola delictiva que había estado afectando a Yucatán por la llegada de personas de otros estados, se lanzó la campaña “Orgullosamente yucateco”, aparentemente por iniciativa de la delegación local de la Cámara de la Industria de Radio y Televisión (CIRT).
La estrategia resultó tan exitosa que ocho de cada 10 vehículos con placas de Yucatán portaban orgullosos la calcomanía de la frase acompañada de la bandera yucateca, aquella que utilizaron las autoridades peninsulares en marzo de 1841 cuando se rebelaron al gobierno centralista de Antonio López de Santa Anna.
Lo anterior habría pasado como un simple recuerdo, de no ser porque eran tiempos electorales y surgieron diferencias entre el Gobierno Federal, del panista Vicente Fox, y el gobierno yucateco, del priísta Víctor Cervera Pacheco (q.e.p.d.), quien aprovechando el renacimiento del yucatequismo, no dudó en evocar al Yucatán rebelde del siglo XIX, sacando y ondeando la antigua bandera.
La campaña estaba psicológicamente muy bien posicionada. Las estaciones de radio difundían los spots del “Orgullosamente yucateco”, y el “delfín” del gobernador Cervera Pacheco, Orlando Paredes Lara, portaba la famosa bandera rebelde, pero el pueblo supo separar entre su pasado glorioso y la maniobra manipuladora del PRI, de tal forma que igual que Galtieri, perdió las elecciones en mayo de 2001.

#TODOSSOMOSMÉXICO
El mes pasado, los usuarios de las redes sociales iniciaron una campaña en la que invitaban a cambiar la foto de perfil de WhatsApp por una imagen de la bandera o el escudo de México. Del mismo modo, se hacía un llamado a la preferencia y consumo de los productos nacionales.
Así circuló: “Se está armando una campaña para que todo mundo ponga en su WhatsApp una imagen de la bandera de México; pídanle a sus conocidos que lo hagan, todos chateamos con amigos del extranjero, las intenciones hacer ruido, no cuesta nada, yo ya lo hice, se las comparto”.
El objetivo era mostrar a un país unido ante la amenaza que representa el nuevo presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump. La iniciativa, en apariencia, era netamente ciudadana.
De cierta forma, podemos decir, nació una campaña nacionalista creada en el seno de la misma población y todo iba caminando bien, hasta que el presidente Enrique Peña Nieto decidió sumarse a la cruzada, subiendo un video en la red social Facebook en el que convoca a la unidad nacional.
Peña Nieto cree que sumándose al movimiento “Todos Somos México” hará que la gente olvide el “gasolinazo” y los incrementos que se avizoran.
Ni el argentino Leopoldo Fortunato Galtieri, ni el yucateco Víctor Cervera Pacheco pudieron encubrir sus malos gobiernos con la exaltación del nativismo, por el contrario, fueron derrotados en las urnas. ¿Será este el mismo caso del presidente Enrique Peña Nieto? Al tiempo.