ESTADOS UNIDOS.- Una encuesta realizada por el Consejo Nacional de la Lácteos encontró que más o menos siete por ciento de los estadunidenses adultos, piensa que la leche de chocolate proviene de vacas pardas, informa el Washington Post.

Claro, hay un montón de gente por ahí que de alguna manera llega a la edad adulta sin darse cuenta de que los pepinillos son pepinos o que las pasas son uvas o que las zanahorias bebé son zanahorias normales mutiladas. Estas cosas pasan. Pero el Post hizo el cálculo y siete por ciento es igual a 16.4 millones de personas que piensan que vivimos en algún tipo de mundo creado por Willy Wonka.

El Post le atribuye este error sorprendentemente generalizado a la separación en curso entre los estadunidenses y la industria de la agricultura detrás de la comida.

Al final del día, es un tema de exposición”, le dijo al Post, Cecily Upton, cofundadora de FoodCorps empresa sin fines de lucro de educación agrícola y nutricional. “Hoy en día, estamos condicionados a pensar que, si necesitas comida, vas a la tienda. Nada en nuestro marco educativo les enseña a los niños de donde proviene la comida antes de estar en la tienda”.

Sin embargo, no todo es culpa de la descontextualización de los alimentos y sus orígenes, ya que no se necesita ser un genio para darse cuenta de que una mutación genética en la vaca no está detrás de nuestra deliciosa bebida de chocolate. La leche de chocolate no es el subproducto de las vacas pardas; no se recolecta gracias a la lluvia de chocolate; es jugo de vaca normal con algo de cacao mezclado.

Ya que estamos por aquí, vamos a ponerle fin a otro rumor relacionado con la leche de una vez por todas. Ni la leche de fresa ni la leche de chocolate se hace de vacas con ubres sangrientas, sólo son rumores.

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