Por Martha Juárez
Informativo Turquesa

Las autoridades policiacas y de procuración de justicia no cuentan con personal capacitado para realizar las tareas de investigación de delitos, porque solo tienen un bosquejo generalizado de la materia pero no tienen los conocimientos que requieren para realizar las tareas de investigación necesarias para armar y consignar expedientes y por eso los delincuentes quedan libres.

Lo anterior lo declara el abogado penalista Javier Sotelo Nava, quien además sostiene que: “Ni hay personal capacitado, ni profesional en materia penal, muchos de los abogados que realizan tareas como ministerios públicos, porque no conocen los elementos, los requisitos que se requieren para ser eficientes y por eso tenemos índices delictivos tan alarmantes”, alertó.

Tenemos policías que son auxiliares de un investigador de delitos y ellos no saben qué es un delito; tenemos personas que están investigando actuaciones pero adolecen de conocimientos y las capacitaciones que se imparten en las instituciones policiacas son insuficientes, abundó el especialista.

“Nadie les ha enseñado lo que es investigar, los profesionales no saben investigar y ahora las tareas recaen en los elementos policiacos. Es una obligación del juez y de la Fiscalía investigar delitos, pero no saben investigar”, recalcó.

Lo que se requiere es hacer una profesionalización de policías, una carrera de policías de seguridad pública, para que sepan que es lo que tienen que hacer con este nuevo procedimiento de juicios orales y procedimiento penal.

Nuestra policía está acostumbrada a mentir, con tal de sacar los casos obligan a declararse culpables a los detenidos. La tortura es una práctica común en las instituciones policiacas investigadoras.

El mensaje que se les está dando a los grupos delictivos es que no tenemos un programa de política criminal para analizar la problemática de criminalidad y programas preventivos para inhibir los índices delictivos. Ante esto, prácticamente les estamos dando “luz verde” a los delincuentes, porque saben que si son detenidos van a salir por falta de pruebas y volverán a delinquir con crímenes más violentos y cada vez se volverán más expertos en evadir a la justicia.

La política criminal se realiza para determinar cuáles son los factores que están provocando el incremento de los delitos como la falta de empleo, la impunidad y la corrupción que se ve claramente en Quintana Roo con la falta de consignación de expedientes y los delincuentes libres.

Aunado a lo anterior, la ciudadanía ha perdido la credibilidad en las instituciones públicas, no confían en la policía y esto hace que no acudan a presentar las denuncias correspondientes, porque saben que no van a prosperar y los criminales seguirán libres.

CORRUPCIÓN, EL GRAN LASTRE DE MÉXICO
Tanto el Banco de México como el Foro Económico Mundial en dos estudios separados, llegaron a la conclusión que el problema de la Corrupción es el mayor lastre para el despegue económico de nuestro país.

Especialistas señalan que la corrupción también está relacionada con el tema de la violencia: violencia intrafamiliar, laboral en las escuelas, la delincuencia organizada a través del tráfico de drogas, asaltos, homicidios y secuestros, que indican una marcada y constante decadencia de nuestra sociedad y que están envolviendo a nuestro país en una clara e inminente descomposición.

Además de la corrupción y la violencia, existen otros factores que contribuyen directamente a elevar la descomposición social, y que están directamente relacionados con la pobreza nacional, los cuales se podrían caracterizar a partir del rezago educativo, rezago alimentario y falta de oportunidades laborales, advierten.

JUSTICIA POR MANO PROPIA
El vacío legal ha llevado a los ciudadanos de Benito Juárez a tomar justicia por su propia mano, para tratar de evitar ser víctimas de la delincuencia. Entre los casos más recientes se encuentra el del viernes pasado en Villas Otoch, en Paseos del Nogal con sexta privada de Nogal, cuando se registró un intento de linchamiento de vecinos enardecidos por la oleada de crímenes.

Aquí, los vecinos se organizaron para ir al domicilio del delincuente para tomar justicia por su propia mano ante la incapacidad de las autoridades policiales para protegerlos. El delincuente logró darse a la fuga cuando se aproximaba la turba a su domicilio y brincó la barda de su patio y salió huyendo por los techos de los domicilios de la zona, sin que pudieran darle alcance.

Un caso similar ocurrió el pasado 22 de junio, en la Supermanzana 259, en donde los vecinos de la zona, hartos de los robos diarios a casas habitación y a transeúntes, detuvieron a uno de los dos ladrones que minutos antes habían tratado de arrebatar el bolso a una vecina que transitaba por el lugar.

En esa ocasión, el ratero fue amarrado a un poste de luz y amenazaron con lincharlo e incluso otros lograron golpearlo con tablas en el abdomen, finalmente llegaron los agentes municipales que pusieron a disposición al ladrón ante las autoridades correspondientes, pero lamentablemente en estos casos los delincuentes fueron liberados por faltas de pruebas, porque no fueron detenidos en flagrancia.

UNIDOS CONTRA LA DELINCUENCIA
Desde mediados de 2015, cientos de habitantes de las regiones 232 y 233 se organizaron en pequeños grupos de autodefensa vecinal, para inhibir la delincuencia, ante el incremento de grupos delictivos en esas zonas.

Los vecinos colocaron timbres en sus casas y realizan rondines de vigilancia para tratar de impedir los abusos de los ladrones y han logrado hacer algunas detenciones.

¿NARCOMANTAS CONTRA UBER?
Y por si fuera poco, surgen nuevas amenazas enarbolando banderas del crimen organizado sin saber si solo son grupos afectados en sus intereses personales y económicos que aprovechan este vacío legal para amedrentar a sus competidores como es el caso de las narcomantas en donde se hacen amenazas de muerte a los usuarios y conductores de Uber.