Por Sandra García
Informativo Turquesa

El pasado 5 de mayo, el secretario de Educación estatal, Víctor Caballero Durán, declaró a los medios de información en torno al tema del “bullying” que hasta ese día solo habían sido presentados cinco reportes por acoso o violencia escolar. Cantidad baja, lo cual, aclaró, “no quiere decir que no exista este problema”.

Reconoció que el “bullying” está latente en las escuelas de educación básica del estado y mencionó que la dependencia a su cargo busca contrarrestar esta situación, mediante la campaña “Escudo Escolar”.

Ante estas declaraciones, Paula Lira Moguel, presidenta de la Asociación de Padres de Familia en Yucatán, expresó su indignación: “Pues cómo piensa el secretario de Educación que van a denunciar los padres de familia, cuando en las escuelas es un sometimiento por miedo a que sus hijos no tengan educación y cómo piensa que van a denunciar cuando hay represalias graves que vive la comunidad escolar y eso es como un mensaje para decirle: ‘Mira qué le pasa al que denuncia’.

“Entonces, como que no hay congruencia. Él dice una cosa y hay mucha violencia en la escuela de parte de servidores públicos educativos para que los papás se callen y se sometan con tal de que sus hijos tengan escuela; entonces, esto no se vale”, refutó Lira Moguel.

La presidenta de la Asociación de Padres de Familia dijo que se estima que en Yucatán de cada 10 niños, siete sufren agresiones violentas en su escuela. Explicó que este comportamiento va asociado a la violencia escolar, porque “los profesores, directores, supervisores de zona y hasta el jefe de sector, también ejercen violencia en contra de alumnos, o sea que esto es algo más amplio y lo estamos viviendo, porque yo veo esas denuncias.

“Es algo que está comprobado y lamentablemente, las denuncias en la Comisión de Derechos Humanos de Yucatán (Codhey) se tardan mucho y se puede presumir con dolo, porque mientras más tardan, más violencia tienen para obligar a los papás a quitar a sus hijos de esa escuela en lugar de que le den solución y les respeten sus derechos”, aseguró.

Entonces, añadió, “las denuncias no son atendidas para proteger a los servidores públicos de educación, violadores de derechos humanos”.

GRAVE DAÑO A NIÑOS
La representante de los paterfamilias yucatecos afirmó que, de acuerdo con su experiencia las repercusiones en los pequeños en estos casos “son graves, ya que dañan a los niños en todos los aspectos: física, psicológica y emocionalmente y tal parece que eso no les interesa a las autoridades porque están interesadas en estar captando cuotas obligatorias, porque de voluntarias no tienen nada, venta de libros habiendo tantos libros de texto gratuitos, cobran exámenes, venden de todo, obligan a los alumnos a portar uniformes, todo eso que está en contra de la Constitución y la ley”.

Consideró que da la impresión “que la niñez no tiene importancia, porque si las autoridades escuchan que un niño es violentado, deben ver lo que es la Ley de Servidores Públicos de la Educación, para que estas personas tengan la sanción que merecen, pero no se hace, hay impunidad y después preguntan que porqué no denuncian”.

Pese a que desde 2012, la Codhey advirtió públicamente que el “bullying” era alto en la entidad y estaba en incremento, desde entonces las autoridades estatales no han dado cifras oficiales de este fenómeno.

Según los resultados difundidos por la Comisión en 2012, de un sondeo realizado a dos mil 600 alumnos yucatecos, el 55 por ciento de ellos había sido víctima de violencia verbal y 39 por ciento del tipo física.

En relación a la violencia psicológica, el 35.8 por ciento aceptó haberse sentido excluido o aislado por sus compañeros y el 23.9 por ciento admitió haber excluido o aislado a algún compañero.

Casos destacados

Maltratados por maestra
En noviembre de 2016, la presidenta de la Asociación de Padres de Familia en Yucatán hizo un llamado público al gobernador Rolando Zapata Bello, para que frenaran los constantes abusos en contra de estudiantes por parte de directores y docentes de dos escuelas: la primaria “Álvaro Obregón”, de Xcanatún, donde la profesora N.R.S. maltrató a un alumno.

Avergüenzan a menor
El otro caso fue en Cholul, en el jardín de niños “Josefina Ramos del Río”, donde se dejó desnuda a una pequeña por orinarse en la ropa, además de que se les exigía una cuota de 100 pesos al día para que una persona estuviera al pendiente de sus hijos en la escuela. En estos dos casos ya se habían interpuesto denuncias ante la Codhey, sin respuesta alguna.

Profesora histérica
Uno de los casos recientes difundido en los medios locales es el de un alumno de siete años, de la Escuela Primaria “Alfonso N. Urreta Carrillo”, en Mérida, quien aún continúa siendo víctima de gritos y regaños excesivos por parte de su maestra, J.G.O., pese a que los padres ya interpusieron una denuncia y reportes ante la Codhey, de los cuales no han recibido respuesta alguna.

“Lo grave del ‘bullying’ es que las autoridades educativas propician que los alumnos lo ejerzan contra sus compañeros”.
Paula Lira Moguel
Presidenta de la Asociación de Padres de Familia de Yucatán