Washington, EUA.- El “muro grande y precioso” en la frontera con México que Donald Trump prometió como candidato, tendrá nueve metros de altura y será de cemento; según información preliminar que ha comunicado el gobierno estadounidense a las más de 600 empresas que han mostrado interés en la construcción de la barrera.
El proyecto está en una fase inicial pero, de cumplirse esos requisitos, este sería más alto que algunos tramos actuales de reja fronteriza de tres metros de altura, pero más bajo que los 16 metros que llegó a prometer el republicano en su campaña.
Un total de 638 empresas se habían registrado hasta la tarde del lunes como interesadas en la licitación de algunos tramos de la infraestructura, según la base de datos, que sigue abierta a nuevas solicitudes. La recepción de ofertas la gestiona la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, integrada en el Departamento de Seguridad Interior.
Cuatro de las compañías tienen su sede fuera de Estados Unidos: en México, Sudáfrica, Irlanda y Alemania. También hay peticiones con apellidos de personas hispanas afincadas en la nación estadunidense. De entre las grandes constructoras de dicho país, la única presente es Fluor. No aparece en el listado de empresas la mexicana Cementos Chihuahua, que había manifestado su interés en la obra.
La recepción de peticiones se inició el 24 de febrero, y en la descripción del proyecto se explica que se anticipan “estructuras de un muro de cemento nominalmente de 30 pies de altura, que cumplan requisitos de estética, antiescalada y resistencia a alteraciones o daños”. Pero no se revela ninguna previsión de coste o de fecha de inicio.
Hay tres mil 100 kilómetros de frontera entre Estados Unidos y México, unos mil tienen tramos de valla, levantada tras la aprobación de una ley de 2006. Trump promete completar con un muro el resto de tramos fronterizos antes de 2021. Muchos de estos espacios tienen separaciones naturales, como el Río Grande.
El Departamento de Seguridad Interior estima que levantar el muro costará 21 mil 600 millones de dólares, según un documento interno que publicó a principios de febrero la agencia Reuters. Trump, que había sugerido que costaría la mitad, prometió que el precio final sería más bajo que el indicado en ese texto.
El mandatario estadunidense ha insistido en que la construcción de la divisoria la pagará México, algo que ha negado tajantemente el país vecino. También ha dicho que se podrían utilizar fondos procedentes del vecino país, como remesas.

PROBLEMAS PRESUPUESTARIOS
En sus primeros días en la Casa Blanca, Donald Trump firmó un decreto para iniciar la construcción de la barrera. Se señalaba que se utilizarían “fondos ya existentes” del Departamento de Seguridad Interior, a la espera de lograr que el Congreso apruebe una partida dedicada al muro, algo que no está garantizado. Sin embargo, el gobierno solo ha identificado 20 millones de dólares de recursos actuales que se podrían destinar a dicho proyecto.
La agencia fronteriza dice que “el objetivo es recibir y evaluar prototipos y proveer la construcción de algunos segmentos del muro, pero no está intencionada como la adjudicación de la totalidad de la solución de una muralla en la frontera con México”.
El gobierno prevé que alrededor del 20 de marzo se inicie la primera fase de recepción de propuestas, y la segunda llegará el 3 de mayo, cuando se pedirá a las empresas que hayan pasado el primer filtro, que presenten una proposición detallada, incluido el precio.