Por Jorge Domínguez

Informativo Turquesa

Tizimín, Yuc. El Cuyo, julio 2017- Al amparo del poder y con la complacencia de las autoridades en este municipio del oriente yucateco, Santos Maldonado Reyes construyó como Comisario Municipal en solo 20 meses, un imperio de corrupción, “amiguismo”, malos manejos, protección a delincuentes y ultrajes a la comunidad a la que les fueron pisoteados sus derechos .

Su “autoridad” rebasó todos los límites de lo imaginable. Se convirtió en un verdadero ”gánster”, que secundado por los integrantes de su mal llamado equipo de trabajo, hicieron de las suyas, mientras se rodeaba de delincuentes y vándalos para someter a través de la intimidación y el miedo a quienes se oponían a sus intereses.

Creó Maldonado Reyes, un grupo de golpeadores, que por medio de amenazas y en muchos casos con acciones delictivas –como el incendio o invasión de propiedades-, lograba someter a quienes se oponían a sus intereses y los de su grupo.

Sabía que su poder estaba protegido por el alcalde de Tizimín, Jorge Veles Traconis y, de quien él siempre señaló como su “madrina política”, Ivonne Moreno a quien obedecía en sus “recomendaciones” y agradecía haber llegado al cargo en noviembre de 2015, después de una elección bastante apretada.

Desde entonces y, hasta el pasado 8 de julio cuando fue destituido del cargo, Maldonado Reyes gozó de las mieles del poder; obtuvo privilegios de la cúpula de quienes ostentan el poder, amenazó a sus opositores y, encarcelaba los fines de semana a sus críticos.

Pero su ambición no terminaba ahí, se embolsó millonarias cantidades autorizando permisos para fiestas a la orilla de la playa, como la llama “El Cuyo Beach” concesionada a una empresa cervecera –, los ingresos nunca fueron reportados a la Comisaria ni al Ayuntamiento-; en una de estas fiestas comenzó a comercializarse con sustancias prohibidas, siempre solapados por el entonces Comisario.

Fueron 600 días los que duró en el cargo, mismo tiempo que le fue más que suficiente para acabar con la apacibilidad y la tranquilidad del antiguo pueblo de pescadores, y transformar el atractivo turístico de la zona en un sitio de terror donde imperó la anarquía, de la mano de la ausencia de las inversiones que estancaron el crecimiento económico de El Cuyo.

La permanencia de Santos Maldonado Reyes en la Comisaria Municipal provocó el hartazgo social. Su protección a su grupo en el poder y a sus esbirros ya no dura más. Su principal error fue proteger a su pariente a L.A.M.R. conocido con el alías de “El Birulas” y, a quien se señala como presunto violador de una menor de edad y el intento de ultrajar a otra más de 16 años.

Hoy, la preocupación de los habitantes de El Cuyo es la presencia de José Gabriel “El Pato” Chuk Aké y su esposa, quien “heredó” la Comisaria Municipal de Maldonado Reyes y pretende erigirse como autoridad, en las elecciones del próximo 27 de julio, aunque el clamor ciudadano exige, nuevas autoridades y una auditoria a Santos Maldonado Reyes y sus secuaces.

Aunque ya destituido como Comisario Maldonado Reyes sigue escoltado por policías municipales, amenaza y continúa el cobro de cuotas sobre la población; por lo que urgen los habitantes que haya una limpia total en la comisaría y una auditoría a la gestión del ahora exfuncionario.

El fin de un imperio corrupto e impune

Reymundo Gómez

Y por si no fuera poco, la infraestructura y bienes de la Comisaría Municipal de El Cuyo son empleados por Santos Maldonado y familia para su uso personal, como es el caso de José Gabriel “El Pato” Chuk Aké, su esposa y otro pariente, quienes utilizaron el jueves pasado la patrulla número 0035 de la Policía Municipal, con número de placas YU 5252-A, para trasladarse a la agencia 15a. del Ministerio Público en Tizimín, aproximadamente a las tres de la tarde, presuntamente para declarar, siendo que estas unidades oficiales deben de estar al servicio de la comunidad, para resguardar el orden y garantizar la seguridad de la población y de sus visitantes, y no para prestar servicio de transporte particular.

Por estas y otras irregularidades, en el puerto, representantes de cámaras empresariales y la misma ciudadanía, exigen al presidente municipal de Tizimín, Jorge Vales Traconis, que se audite la administración del destituido comisario, pues consideran que el poblado se encuentra descuidado y sumergido en la miseria, mientras que Santos Maldonado y secuaces, bajo la sombra de la noche, aprovechaban para amedrantar las propiedades de los inversionistas, quienes prefirieron poner a salvo su integridad y su capital, ante las fechorías de esta mafia.

LAS PIEDRAS RUMBO AL 2018
Ante la proximidad de las elecciones federales de 2018, las autoridades de Tizimín, e incluso las estatales, encabezada por el gobernador priísta Rolando Zapata Bello, tendrán que valorar y ponerles un alto a los comisarios municipales de Yucatán que son señalados por diversas irregularidades. La población ya está cansada de tantas fechorías de sus representantes, tanto que en menos de un mes, lograron la destitución de dos de ellos.

El primer caso fue el de la comisaria de Colonia Yucatán, Silvia Pech Franco, quien fue destituida de su cargo por irregularidades exhibidas en su gestión desde 2015, denunciadas por los propios pobladores.
A Pech Franco se le acusa por el desvío de material de construcción de vivienda, por malos manejos en la distribución de los apoyos, por el cobro excesivo de cuotas por las fosas del cementerio de los que la comisaria no emitía comprobantes, así como el remate de la próxima feria.

Durante la cuadragésima cuarta sesión ordinaria celebrada el jueves 29 de junio del presente año, los regidores tizimileños abordaron el tema y concluyeron que era necesaria su separación del cargo y ser investigada por otros delitos. Aunque el presidente municipal intentó proteger a la excomisaria, argumentando que se necesitaban elementos para proceder contra Silvia Pech, los ediles de oposición pidieron a la autoridad municipal que la acusada sea investigada y destituir también al secretario y tesorero para elegir a un nuevo comisariado en Colonia Yucatán.

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Pero esta acción, que sirve de pauta para advertir a otros comisarios que sí hay consecuencias al incurrir en ilícitos, de nada sirvió para Santos Maldonado, quien el lunes 10 del presente mes, firmó su renuncia, la cual posteriormente fue avalada en sesión de Cabildo el viernes pasado, por diversas anomalías.

LO DESTITUYE EL PUEBLO POR PROTEGER A VIOLADOR
La gota que derramó el vaso y detonó el enojo de los habitantes de El Cuyo fue la protección del entonces comisario municipal, Santos Maldonado Reyes, cuando el sábado 8 de junio uno de sus parientes, L.A.M.R., alias “El Birulas”, por cuarta ocasión realizó una de sus fechorías: hizo un hueco en la parte trasera de la casa de madera en donde viven la menor de edad E.V.J.A., de 16 años, con su bebé y su esposo, y aprovechando que este último trabajó en el turno nocturno, ingresó a la vivienda e intentó abusar sexualmente de la joven.
Sin embargo, ella logró escapar y pedir ayuda a sus familiares, quienes intentaron atrapar a “El Birulas”, para llevarlo a las autoridades pero éste se escondió en casa de sus parientes.

Allí se armó una gresca donde una decena de familiares del presunto agresor atacaron con piedras y palos a los de la menor. Estos últimos, quienes habían llamado a la policía, fueron atacados por los uniformados cuando llegaron.
Los hermanos Andrés y Jesús Rodríguez Sánchez, primos del esposo de la menor, resultaron heridos durante la gresca por lo que se trasladaron a la cabecera municipal por atención médica.

Sin embargo, en el camino fueron interceptados por dos patrullas municipales: la número 6310 y otra con número de placas YU6420-A; rodeados por unos 10 o 12 uniformados, los bajaron y llevaron a un basurero ubicado cerca de El Cuyo en donde los quisieron obligar a declararse culpables de agredir a los familiares de Santos Maldonado, y al negarse los golpearon y luego trasladaron al Centro de Salud del puerto.

SE LE VIENEN ENCIMA
La noche del lunes, la población enardecida por la protección una vez más del comisario de El Cuyo ante las fechorías e irregularidades de sus familiares, se reunió a las afueras de la Comisaría para exigir a gritos la destitución de Santos Maldonado Reyes. En la protesta, donde participaron unas 300 personas, tuvo que intervenir la policía para sacar al gansteril comisario de sus oficinas y ponerlo a salvo.

Al día siguiente, a causa de estos hechos, se dio a conocer la renuncia del comisario y temporalmente se nombró como interino a Reyes Antonio Lares Pech, quien hasta ese momento se había desempeñado como secretario del comisario y aunque esta decisión no fue muy del agrado de la población por tratarse de otro colaborador cercano de Santos Maldonado, calmó los ánimos por el momento.

En relación a los hermanos Rodríguez Sánchez, después de ser atendidos uno de ellos y un primo, fueron encarcelados: uno en Tizimín y el otro en Mérida, pero salieron libres y fue así que el jueves pasado acudieron a la 15a. Agencia del Ministerio Publico de la Fiscalía General del Estado, en Tizimín, para interponer su denuncia por lesiones físicas propinadas por Juan Gabriel Chuk Aké, alias “El Pato”, otro de los parientes del ahora excomisario.

De los dos hermanos, Andrés sufrió la herida más grande en la cabeza. En el caso de Jesús, la lesión más grave que sufrió además de raspones y golpes fue una interna en la columna vertebral. Estas lesiones les cambiaron la vida, según relataron al periódico digital Informativo Turquesa, pues ambos son buzos y mientras a Jesús le prohibieron temporalmente desempeñarse en altamar, a Andrés la prohibición de la pesca y buceo de manera permanente.

El miércoles pasado, el alcalde de Tizimín, Jorge Vales Traconis, anunció que el próximo 27 de julio habrá elecciones en El Cuyo, para elegir al nuevo comisario.

INICIA FORMALMENTE INVESTIGACIÓN
Pese a los hechos y las denuncias, hasta el jueves pasado, según reclamó el abogado de los hermanos Rodríguez Sánchez, Manuel Rodríguez Romero, no se había iniciado investigación alguna por parte de las autoridades policíacas.

Sin embargo, ese mismo día, con la denuncia de los hermanos se abrió la carpeta de investigación UNATD15-G1/66, “y ahora la policía ya tiene la orden de investigación para proceder en El Cuyo.

La tarea policíaca, indicó el representante legal, es de recabar pruebas contra “El Birulas”, “El Pato” y los policías municipales que agredieron a los denunciantes, a quienes no se identificó por nombre pero se aportó el número de patrulla en el que viajaban cuando los hermanos fueron interceptados por los agentes.

“Necesitamos que la otra cara de la moneda se conozca, es por eso que presentamos este día la denuncia en la Fiscalía de Tizimín, para que se integre la carpeta de investigación correspondiente y él también reciba la justicia al que le da derecho el artículo 10 de la Declaración de los Derechos Humanos y el 17 de nuestra Constitución”, puntualiza el abogado Rodríguez Romero.

El proceso no será nada fácil, pero los hermanos Andrés y Jesús están dispuestos a dar la batalla para que se les haga justicia, al igual que a su pariente menor de edad a quien intentaron abusar sexualmente de ella.