Por Kermith Zapata
Cozumel, Q. Roo.-Alrededor de la medianoche del martes, se reportó que personas desconocidas que viajaban a bordo de motocicletas aventaron bombas molotov a dos casetas policíacas que estaban vacías en las colonias San Miguel y Emiliano Zapata, para luego perderse entre la oscuridad de la noche, lo cual generó alarma entre los vecinos, quienes solicitaron el apoyo de la Policía Municipal, cuyas patrullas como es costumbre arribaron tarde, cuando las llamas se estaban extinguiendo, por lo tanto, se solicitó el apoyo de las fuerzas armadas, de tal manera que elementos de la Marina-Armada de México, realizaron un intenso operativo por las colonias de la zona oriente de este destino turístico.
Aparentemente, los dos actos delictivos fueron perpetrados al mismo tiempo, en la 90 Avenida con calle 4 Norte, de la colonia Emiliano Zapata y Calle 16 con 17 y 33, de la colonia San Miguel II, cuando aún había numerosas personas en los parques donde se encuentran las casetas de policía, que sufrieron daños menores en sus puertas, ventanas y una parte de su mobiliario.
Luego de los hechos, a través de las redes sociales, el Director General de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Raúl Sánchez Martínez, señaló que toda la información que no procediera de las fuentes oficiales sería mentira, con el propósito de minimizar los hechos, en lugar de encabezar un operativo para ubicar los presuntos responsables.
Durante más de dos horas, elementos de la Marina-Armada de México, realizaron recorridos en las colonias consideradas como conflictivas de este destino turístico y posteriormente, se retiraron a sus instalaciones, sin haber reportado algún detenido y tampoco emitieron una información oficial sobre estos actos delictivos.
Por su parte, hasta la mañana del miércoles ningún funcionario del Ayuntamiento de Cozumel, había acudido a la Fiscalía General del Estado (FGE) en Cozumel, que coordina Evangelina Merino Kantún, para presentar la denuncia correspondiente ante el agente del Ministerio Público del Fuero Común, por lo tanto, todo indica que el delito quedará impune, tal como sucedió en el mes de enero pasado, cuando también un grupo de jóvenes lanzó una bomba molotov contra una patrulla que se encontraba estacionada en un taller mecánico, situación que tampoco se informó a las autoridades ministeriales para que iniciaran las investigaciones correspondientes.

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