POR CECILIA SOLÍS
CANCÚN

Marco Antonio Ramírez Villa, que fue ejecutado en la región 202, la mañana del lunes, recibió cinco impactos de arma de fuego, los cuales dos hicieron blanco en cada una de sus piernas y tres mas en la cabeza, dos de estos de entrada por salida, de un arma de fuego calibre 45.

Cabe destacar que las autoridades periciales aun trabajan en el caso, ya que aún no han podido realizar los exámenes toxicológicos, por que ambos cuerpos el baleado y decapitado carecían de orina.

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