CDMX.- El café es una de las bebidas más populares por su agradable sabor, aroma y por su contenido en cafeína. En el mundo, es consumida por una tercera parte de la población. Recientemente ha sido objeto de múltiples estudios científicos ya que el café, por su contenido en compuestos antioxidantes, se ha asociado con la reducción de los riesgos de padecer algunas enfermedades crónico-degenerativas y por favorecer la utilización de la grasa, lo cual es relevante en problemas de sobrepeso (Higdon y Frei, 2006; Ota y col, 2010).

La cafeína que contiene el café se considera como un estimulante del sistema nervioso central. Cuando ingerimos café, la cafeína se absorbe rápidamente en el estómago y el intestino, para ser distribuida en el organismo, incluyendo el cerebro. Los atletas han usado la cafeína por sus propiedades de mejorar el desempeño e incrementar la resistencia y la potencia (McClaran y Wetter, 2007) y es una sustancia permitida por el Comité Olímpico Internacional. La manera en que la cafeína produce estos efectos no ha sido completamente entendida y se postula que la acción mejoradora del rendimiento y la resistencia, involucra tanto al sistema nervioso central, como al sistema músculo esquelético. Por esa acción mejoradora del rendimiento físico y la resistencia, la cafeína es considerada como una sustancia ergogénica.

También se sabe que la cafeína induce la producción de ciertas sustancias en el plasma, las cuales durante el ejercicio, favorecen la utilización de los ácidos grasos para la producción de energía para los músculos, antes que utilizar la glucosa almacenada (glucógeno). Ello beneficia el rendimiento durante la ejecución de actividades de larga duración, ya que el hecho de retener el glucógeno, retarda el agotamiento.

El consumo de cafeína en dosis de 5 mg/kg de peso corporal (aproximadamente de 2 a 3 tazas de café percolado) es suficiente para movilizar la utilización de la grasa como combustible lo cual se ha demostrado al evaluar el incremento significativo de la oxidación de la grasa intramuscular (Essig y col, 1980), aunque también se utiliza la grasa extramuscular, por lo que también se usa el café en algunos programas para bajar de peso (Ota y col, 2010). La concentración máxima de cafeína después de ingerirla, se alcanza en alrededor de 30-45 min, se metaboliza en aproximadamente 3 horas y se excreta prácticamente en su totalidad, por la orina (Bell y McLellan, 2002).

Dosis menores de cafeína, de 1 a 3 mg/kg de peso corporal (aproximadamente 1-2 tazas de café), también tienen efecto positivo en la mejora del rendimiento durante la actividad física e incluso en la concentración mental. Se ha señalado que es mejor consumir café como fuente de cafeína, que administrar la cafeína como un fármaco, ya que se ha demostrado que no se tienen los mismos efectos (Mougios y col, 2002), quizá por la presencia de otros compuestos en el café, que podrían participar en conjunto con la cafeína en el incremento positivo de las funciones mencionadas durante el ejercicio.

Se cree que otro de los posibles mecanismos por los que la cafeína podría estar mejorando la resistencia, es por el incremento en la secreción de endorfinas, las cuales son aumentadas significativamente con el consumo de 6 mg/kg de cafeína (aproximadamente 3-4 tazas de café). El ejercicio también incrementa la producción de endorfinas, así que la combinación café-ejercicio, favorece una mayor producción de endorfinas teniendo como beneficio sus propiedades analgésicas y por consiguiente, una disminución en la percepción del dolor (Grossman y Sutton, 1985; Laurent y col, 2000).

Otro de los aportes del consumo de café, es sobre los parámetros cognitivos. Por ejemplo en un estudio con jugadores de fútbol soccer, quienes consumieron 6 mg de cafeína/kg de peso corporal (3-4 tazas de café), mejoraron su exactitud para dar pases y un mayor control de la pelota, lo que sugiere además, un efecto positivo en las habilidades motoras finas (Foskett y col, 2009).

Así que beber al menos 2 tazas de café de 30 a 35 minutos antes de realizar la actividad física, nos brindará beneficios en rendimiento, en resistencia y en habilidades mentales.

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