Por Francisco Verdayes Ortiz
Informativo Turquesa

Igual que como ocurre con las grandes metrópolis, Cancún está conformada no en una sino en varias sociedades, entendiéndose esta palabra como “grupo en el que existe la comunicación y la cooperación”.

El filósofo, sociólogo y economista alemán, Carlos Marx, manejaba un concepto que nos ayuda a entender el complejo tejido social cancunense: decía que la Infraestructura (los recursos tecnológicos y los recursos naturales) determinaban la superestructura, es decir, el rostro a la sociedad.

Tratar de entender a Cancún bajo el esquema de una sola sociedad es una locura, por eso necesitamos analizarlo a través de la óptica marxista con la idea de despejarnos de muchas dudas: ¿Por qué la lucha contra el proyecto del Dragon Mart (2013) fue tan indiferente a la mayoría de los 700 mil habitantes de Cancún? ¿Por qué la defensa del “Ombligo Verde” (2010) estuvo en manos de la clase media del primer cuadro de la ciudad?

¿Por qué las protestas contra el cambio de uso de suelo de Pok Ta Pok (2009) fueron lideradas únicamente por los vecinos? La respuesta es sencilla: porque cada quien defiende sus intereses, pero NO HAY, en términos generales, un espíritu colectivo que involucre a toda la ciudad.

DE LA AVENIDA PA’ ALLÁ

En la ciudad de Guadalajara, Jalisco, hay una expresión muy popular que utilizan los tapatíos, ellos dicen: “De la calzada pa’ allá”, refiriéndose a la calzada Independencia que divide a pobres y a ricos, y que históricamente separó a los indígenas de los españoles.

En el caso de Cancún, esta frase pudiera aplicarse a la avenida López Portillo, pues de esta vialidad hacia el norte, quedaron las poblaciones más antiguas de la zona como Puerto Juárez y la Colonia Puerto Juárez, cuya frontera original era la avenida Chichén Itzá. En contraparte, del otro lado la avenida se desarrolló la ciudad de Cancún, y más hacia el Sur, Alfredo V. Bonfil, con gente de Tlahualilo, Durango.

La avenida López Portillo, sin embargo, no ha sido la única que ha fraccionado la zona urbana. Los planes de desarrollo –convertidos los arquitectos en semidioses– van marcado qué zonas son residenciales y cuáles son populosas, con lo que la teoría de Marx se cumple a cabalidad.

En su momento, la avenida Kabah marcó la frontera entre la zona centro, el Cancún setentero y ochentero, con el Cancún de los 90, y actualmente, la avenida Huayacán traza la ruta de un nuevo crecimiento que enfila hacia Puerto Morelos y al que muchos llaman el “Nuevo Cancún”, un segmento de clases media y alta.

LA AUTONOMIA DE LAS ZONAS

Cancún no fue dotada de un centro histórico o plaza de armas que reuniera a los cancunenses. Siempre hemos mencionado que el parque de “Las Palapas” y la Plaza de la Reforma son nuestra Alameda y nuestro Zócalo, que el Palacio Municipal es nuestro Palacio Nacional, y la iglesia de Cristo Rey es nuestra Catedral, pero lo cierto es que jamás estuvo contemplado un centro histórico, porque sus diseñadores manejaron el concepto de las supermanzanas que rompieron con el modelo español de la cuadrícula.

Los arquitectos Agustín y Enrique Landa Verdugo se inspiraron en proyectos ultramodernos como Ciudad Satélite (Estado de México) y Ciudad Universitaria (Distrito Federal), cuya premisa básica era la autonomía. ¿Y a qué nos referimos con autonomía? A que la gente no tuviera que trasladarse de Sur a Norte para conseguir algo.

Las supermanzanas y las manzanas conformaban una especie de mini-ciudad con zonas habitacionales y de servicios, y esto puede comprobarse en la existencia de los mercados 23 y 28.

Para entender lo que los Landa visualizaron, en 1968, hay que echar un vistazo al funcionamiento de las grandes plazas comerciales. Los llamados “Mall” realizan lo que en la hotelería se llama “All Inclusive”: No necesitas salir de tu zona, ir al cine, comprar ropa, comer en un restaurante, hacer súper y pagar buena parte de tus servicios de casa, como el agua, el cable, el celular y hasta el predial.

Cancún estaba diseñado para ir en esa dirección pero no se concretó, aunque tampoco hizo falta, ya que la tendencia social apunta hacia los fraccionamientos cerrados, con vigilancia privada, de esos en los que ni siquiera la policía municipal tiene acceso.

En conclusión: no se puede hablar de una sociedad cancunense en conjunto, porque los puentes de identidad son muy endebles, y porque simple y sencillamente no existe un colectivo solidario, y que conste que aquí todavía no abordamos el tema de la diversidad cultural, ni tampoco el de los nativos y los foráneos, que esos ya son otra historia.

LAS OCHO ZONAS SOCIALES DE CANCÚN*

1.- Zona Hotelera
2.- Primer cuadro (zona fundacional)
3.- Zona centro
4.- Puerto Juárez y Colonia Puerto Juárez
5.- Franja Ejidal
6.- Alfredo V. Bonfil
7.- “Nuevo Cancún” (Huayacán)
8.- Periferia (colonias irregulares)

Compartir