Cancún,Quintana Roo a 2 de abril del 2014.

Con el inicio de la temporada crítica de incendios que se acentúa en los meses de abril y mayo por las altas temperaturas que se presentan en la mayor parte del país, la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) reforzó  las acciones del Programa Nacional de Prevención de Incendios Forestales que se dio a conocer el pasado 13 de marzo en Perote, Veracruz encabezado por el ingeniero Juan José Guerra Abud, Secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Director General de la CONAFOR, Ingeniero Jorge Rescala Pérez.

En seguimiento a las metas de capacitación y en específico al Proyecto de Fortalecimiento del Sistema de Mando de Incidentes (SMI) en México, se realizaron 3 cursos simultáneos en Campeche, Chihuahua,  y Jalisco.

El Sistema de Mando  de Incidentes fue desarrollado por el Servicio Forestal de Estados Unidos desde la década de los 70´s  y México lo ha venido implementando en últimos 20 años aproximadamente. El objetivo es la formación de  equipos con personas de diferentes dependencias y órdenes de gobierno para trabajar con un mismo método y lenguaje para la atención a incendios forestales.

Este primer curso fue impartido del  24 al 28 de marzo con el apoyo de instructores mexicanos previamente entrenados por el personal técnico del Servicio Forestal de Estados Unidos de América a un total de 219 técnicos de 15 entidades federativas que se consideran prioritarias.

Estos cursos se desarrollaron en tres sedes del país cubriendo la zona norte en Chihuahua al que asistió personal de Baja California y Coahuila, zona Sur en Campeche para integrantes de Oaxaca, Quintana Roo, Yucatán y Chiapas, y en la sede Centro desarrollada en Jalisco al que asistió personal del Estado de México, Michoacán, Guerrero y Puebla.

Cabe recordar, que el 2014 es considerado un año con alto riesgo para los incendios por  la magnitud de los ciclones “Ingrid” y “Manuel” que azotaron a la mitad del país en 2013 y aumentaron el peligro de incendio para el año en curso, ya que los vientos huracanados ocasionan diferentes tipos de daño a la vegetación que van desde el desramado, desenraizado y quebrado hasta la ruptura del tronco. Estos daños generan una gran cantidad de material combustible que no alcanza a descomponerse y que al secarse durante la temporada de estiaje, incrementan el riesgo de incendios forestales en extensas superficies.

 

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