Por Dulce González

Tulum, Q. Roo.- Con una estrategia bien conocida que comienza alzando una elevada valla cerrada para impedir que pueda verse al interior de cualquier predio que se instale comenzó hace semanas la devastación de unos 5 mil metros cuadrados de vegetación protegida.

La misma estrategia ha servido por años en la zona de Punta Piedra o zona hotelera de la ciudad de Tulum donde al costado Poniente del camino han crecido centenas de pequeños espacios comerciales que antes fueron manglares.

El último ejemplo de lo anterior ocurre en el kilómetro 9 de la carretera Tulum-Boca Paila, en el predio denominado “El Profeta” – ubicado del lado poniente del camino – donde una docena de obreros completan la tarea destructiva que antes comenzó un Bulldozer y apisonan ahora con maquinaria ligera; una superficie de alrededor de media hectárea o 5 mil metros cuadrados.

Ningún permiso se exhibe al frente del predio como marcan los reglamentos de construcción y si lo hubiere sería irregular pues el manglar es en teoría una especie natural protegida.

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La Profepa no ha hecho acto de presencia por meses y normalmente no reacciona si no existen demandas mediáticas que logren trascendencia. En esos casos incluso lo único que se logra no es reponer la vegetación dañada sino únicamente el pago de una multa.

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