Elecciones históricas… ¡Y RIESGOSAS!

Por Basilio Arévalo
Radar Peninsular

El proceso electoral federal 2018 y sus elecciones concurrentes en Quintana Roo, presenta –por un lado– cinco factores que hacen histórica la elección presidencial de 2018 y sus temas inéditos, uno crítico en particular el cual analistas y organismos civiles identifican permeado por la violencia y nuevas modalidades de infiltración del crimen organizado.

A la participación de un candidato independiente a la Presidencia de la República; el voto, por primera vez de 11 millones de jóvenes; una lista nominal de electores con 89 millones de votantes; y 18 mil 311 puestos públicos en disputa (es la primera vez que se eligen tantos en unos comicios) se suma un factor que lo convierte en un proceso electoral como no había ocurrido en casi un siglo: es una elección marcada por la violencia política con hechos registrados incluso en Quintana Roo.

Van más de 300 muertos por vínculos con la delincuencia organizada y, a nivel nacional, 114 crímenes (al cierre de edición) cometidos en contra de personajes actores y vinculados al proceso electoral en curso.

Candidatos non-gratos, círculos de poder enemistados y enemistados precisamente por lograr el poder para un sexenio o un trienio que, según analistas, es el ámbito municipal el que más interesa al crimen organizado constituido ya como una industria económica mexicana.

Para el politólogo mexicano, especializado en economía, geopolítica y globalización, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Alfredo Jalife Ramos, la plata y el plomo están metidos en la elección. Le parece inaudito que los candidatos a la Presidencia de la República no hayan hablado en los debates, en el rubro específico de la seguridad, sobre este tema, el de los muertos políticos.

“Ya estamos hablando de muertos políticos, a lo largo de la campaña van 114. Asesinados algunos candidatos, algunos expresidentes municipales, exintegrantes de un Cabildo, todos en relación con la politica electoral. Dice la autoridad que eran priistas compitiendo. Y no: ¡Era gente dedicada a la política en tiempos electorales!”.

¿Era obligatorio hablar de muertos políticos en alguno de los debates?

Por supuesto que sí y no lo hicieron. De esa carnicería de gente de la política evidenciando que la plata y el ploto están metidos en la elección. Si eso no es para poner todas las alertas en rojo, la verdad es para decir en qué planeta viven los candidatos que ni siquiera mencionaron este tema.

Coincidente con la declaración del analista mexicano, este marco tiene preocupada a la Unión Europea que, en un comunicado conjunto con las Embajadas de Noruega y Suiza, lamentan en particular la pérdida de vidas y/o personas relaiconadas con el proceso electoral mexicano 2018.

Califica de agresiones directas en contra de actores políticos y sus familias y demandan –antes que los candidatos— a las autoridades mexicanas a insistir en el ámbito de sus atribuciones que redoblen sus esfuerzos para garantizar la integridad.

“El comunicado de la Unión Europea precisa que la mayor parte de las agresiones se concentran a nivel municipal, donde empieza el manejo de las regiones que el crimen organizado quiere tener en la República Mexicana, e insiste que las autoridades deben investigar, a nivel transparente e integral”, añade Jalife Ramos al tiempo de subrayar que ahí se tiene el crimen de un líder seccional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en Cancún y Playa del Carmen; luego, el martes pasado, en Isla Mujeres, fue atacada a balazos la candidata a regidora Rosely Magaña y, al día siguiente, Alejandro Chávez, otro candidato a regidor en Michoacán, que es el muerto político 114 en México.

“Ya no estamos para decir qué pena, qué pasa, sino ¡qué bueno que en el extranjero, la vanidad de los políticos les llega más que lo que el mexicano piensa de ellos!”, puntualiza el entrevistado.

CRIMEN ORGANIZADO ‘EVOLUCIONA’

El Atlas de Riesgo Político Electoral en México, elaborado con datos oficiales de especialistas, organismos electorales y organizaciones civiles, documenta con base al conteo de una consultora de investigación de riesgo estos 114 asesinatos desde el inicio de las campañas 2018. Añade que también permean “secuestro, agresiones y extorsión como actores principales desde el incio de las campañas electorales”.

Según este análisis, México registra niveles de violencia electoral nunca antes visto. (Entre 2006 y lo que va de 2018, documenta 293 asesinatos entre alcaldes, regidores, candidatos, dirigentes de partidos políticos y líderes sociales). Correspondiente al proceso electoral 2018, señala que Guerrero, con 22 casos, encabeza la lista criminal; Oaxaca, con 17. También enlista a Oaxaca y Veracruz y subraya entidades que antes no aparecían en el mapa de violencia política como Quintana Roo, Puebla y Guanajuato.

El catedrático mexicano Boris González, del Movimiento ProVecino, sostiene: “Cuando un grupo fáctico asesina un alcalde, exalcalde o candidato, no está matando a una persona, está minando la estructura de un estado, la calidad de la democracia en el país y minando el Estado de Derecho”.

El Atlas de Riesgo Electoral llama a las autoridades a implementar acciones a evitar esta situación, porque no hay un procedimiento que se siga para una investigación o proteger a los familiares. “No tenemos un punto para atacar. Uno sería diseñar un protocolo que de cierta manera busque robustecer la institución del derecho”, añade Boris González.

DOBLE TORMENTA, REACOMODO CRIMINAL

El maestro Javier Aparicio, del Centro de Integración y Docencia Económicas, señala que el crimen organizado como industria en el país ha ido cambiando: “Quizá hace unos años hablábamos de violencia vinculada al narcotráfico y al trasiego, ahora tenemos el ‘huachicoleo’, compra venta de gasolina robada que es trata al precio del dólar. El crimen ha ido evolucionado.

Maestro Aparicio, usted habla de una evolución criminal. ¿A qué se refiere?

Son casos nuevos, como una ruta sui-generis para traficar droga o huachicol, por eso se va haciendo crecientemente importante tener el control territorial de gobiernos locales.

¿Qué buscan en específico? ¿Por qué se agudiza en tiempos electorales?

No se dedican solo a capturar policias locales, sino secuestrar la Tesorería de un municipio, o en el cobro del predial; es que quieren gobierno paralelo, quieren gobernar. Eso pasa en Guerrero, por ejemplo, cuando roban datos del Catastro, cobro de agua o tenencia, eso ya habla de otro fenómeno que no es estrictamente relacionado al término de crimen organizado.

¿Por qué los municipios?

El orden de gobierno más vulnerable en México es el orden municipal y no ha quedado resuelto ni siquiera el Mando Único Policial, todo se nos junta en el proceso electoral. Otra variable estudiada entre relacion violencia-elecciones es que pasada la elección, los municipios donde hay alternancia padecen un brote de violencia que tiene que ver con reacomodos: entran unos, salen otros y es una doble tormenta, porque están peleando territorios para que el que gane la batalla, sea interolocutor con el nuevo alcalde. No es un problema de fácil resolución, porque como digo, es una doble tormenta, en lo que pasa la transición.

90 ASESINATOS AL DÍA

Eduardo Huchim May, exconsejero electoral, opina que ante una situación de impunidad, es un motor para que continúe la misma espiral de violencia y asesinatos.

Sobre ello apunta: “Este año son más de 10 mil asesinatos dolosos en el país. Estamos hablando de 90 al día. ¡Es una barbaridad! Claro, de esto no se excluye lo electoral y había un dato de crímenes, no de candidatos que van a llegar, no de funcionarios en ejercicio, sino de exfuncionarios, lo cual tiene un mensaje demoledor, porque aquel que llegue, aunque sepa que en el ejercicio de su encargo va tener protección, tendrá que pensar el presidente que llegue, que después pueden cobrársela, y esto repercutirá en la calidad de gobierno”.
Precisa que al crimen organizado no le importa diputado o senador, pero sí el presidente municipal y el policía.

¿Hacia dónde vamos con este escenario?

Es demasiado hablar de un “narcoestado”, pero de un “narcomunicipio” no es nada alejado pensarlo. Es la célula de la criminalidad.

Del bloque de entrevistas para Radar Peninsular, concluye la de Armando Rodríguez, experto en seguridad, quien recuerda que durante el proceso electoral 2016, se discutía mucho el blindar el proceso del financiamiento que el crimen organizado pudiera delegar en partidos politicos o campañas. “Ahora no es ese el tema: hemos transitado de un problema de penetración de delincuencia organizada vía financiamiento de una elección, a un problema de presencia y expresión de violencia directa sobre los candidatos y sectores políticos en general. Algo muy atractivo para una mente criminal, impunidad sin consecuencia, como antes era la posibilidad de mediar a través del dinero, corrupción, otro tema, pero ahora es el ejercicio de la violencia física en un crimen, extorsión, secuestro, amenaza, agresión psicológica sobre un candidato de lo cual no hay una manera de documentar”.

Ataques a mujeres en política

Desde que inició el proceso electoral federal 2018, en México se documentan 114 casos de homicidios en contra de políticos, de los cuales 16 son mujeres y solo en dos casos hubo detención de personas vinculadas con los hechos.

El Primer Informe de Violencia Política contra las Mujeres, elaborado por la consultora Etellekt y recién presentado este mes de junio establece que, durante los nueve meses del proceso electoral, se han registrado 402 ataques contra políticos, de los cuales 93 fueron contra mujeres.

Laura Elena Herrejón, presidenta de Movimiento Pro-Vecino, señala que la violencia político-electoral es uno de los factores que más perturba el proceso democrático. En las regiones en las que se vive, afirma, inhibe la participación y se puede presentar la coerción para votar por tal o cual candidato. Las amenazas, crímenes o secuestros contra funcionarios electos, candidatos o periodistas, son expresión que van mermando la gobernanza de un país.

Al hablar sobre el Atlas de Riesgo Político en México, la presidenta de la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC), Yolanda Tellería, advirtió que las cifras de violencia se incrementan conforme se acerca el día de la jornada electoral. Refirió que según la consultora Etellekt, el 72 por ciento de las agresiones y amenazas hacia políticos se concentran en el ámbito municipal.

“Preocupan las zonas donde los ataques están formando parte de la vida cotidiana de los ciudadanos. Nadie debería permanecer indiferente ante estos hechos, mucho menos quienes conducimos la política interna de municipios”, expresó la también presidenta municipal de Pachuca, Hidalgo.

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