Por Roberto Mex

Kantunilkín, Q. Roo.- En el marco de las celebraciones del 158 aniversario de la fundación de la ciudad de Kantunilkín, cabecera del municipio Lázaro Cárdenas, el Honorable Cabildo lazarocardense entregó la medalla al mérito ciudadano “Terencio Tah Quetzal” al profesor jubilado Eliezer Martin Velázquez.

Lo anterior durante la celebración de la séptima sesión pública y solemne que fue realizado en las instalaciones del domo deportivo ubicado en el parque principal de la ciudad, declarado por el cabildo recinto oficial para la celebración de este importante acontecimiento en la vida política de la ciudad.

El galardonado en esta oportunidad fue el profesor retirado de la actividad docente, Eliezer Martin Velázquez; pionero de la educación en el municipio Lázaro Cárdenas donde dedicó más de 34 años de su vida a la formación de generaciones enteras de ciudadanos, aún en condiciones críticas y de muchas limitaciones de la época.

Según parte de su bibliografía relatada por Raul Ek Pool, regidor comisionado en Educación, el premiado mentor nació en la ciudad yucateca de Izamal e inició sus actividades docentes en el año de 1960 en la localidad de Benito Juárez, en ese entonces dependiente de Isla Mujeres, siendo aún territorio de Quintana Roo.

En esa localidad ayudó a las autoridades del lugar a realizar diversas obras en beneficio de la población. En 1961-1962, se traslada la escuela Luis Álvarez Vuela del Cedral y al próximo ciclo escolar, 1962-1967 llega a la escuela Gabino Barreda de Kantunilkín, en donde permanece como director de 1967-1989. Ya estando en la cabecera municipal organiza a la comunidad para realizar diversas obras y acciones como la creación de Parque de las Madres.

Durante su intervención, luego de recibir de manos del presidente municipal Emilio Jiménez Ancona un reconocimiento grabado en metal y la medalla “Terencio Tah Quetzal”, Eliezer Martín Velázquez se dirigió a los presentes a quienes agradeció la nominación y a los integrantes del honorable cabildo por aprobar su postulación a tan honrosa distinción.

Emocionado, el maestro rememoró su llegada a Kantunilkín “tierra bendita que me cobijaste durante muchos años, que como testigo mudo de tantas cosas que viví rodeado de niños, jóvenes, adultos, en el área educativo, deportivo, cultural y social”, apuntó.

Con voz a punto de quebrarse por la emoción, Martín Velázquez continuó con su alocución, “aún estando lejos, así me haces recordar todas esas cosas que siento en todo momento, pero que no puedo olvidar, a la tierra y a la familia que amé mucho”, finalizó.

En la actualidad el maestro jubilado retornó a su natal Izamal, en donde se dedica a actividades del ministerio religioso. Su vida transcurre en un ir y venir ya que la mayor parte de sus hijos y nietos viven en Kantunilkín y continúan el legado de su padre, la labor docente.

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