Por Aída Castañeda
Informativo Turquesa

El lote 7 de la Supermanzana 17, Manzana 34, de la avenida Joaquín Zetina Gasca, en el municipio de Puerto Morelos, es el centro de operaciones de la empresa transportadora de aguas residuales propiedad de Rodrigo May Balam, el cual luce los sellos de clausura de la Procuraduría de Protección al Ambiente y de la Dirección de Ecología municipal.

Luego de denunciarse en redes sociales la acción ecocida de Transportes Romay al verter los líquidos residuales en predios de La Ruta de los Cenotes, el empresario Rodrigo May emprendió una estrategia de defensa jurídica, mientras los sellos de clausura siguen vigentes en el encierro de sus vehículos, pero la operatividad continúa en flagrante violación a la normatividad.

En Puerto Morelos, Rodrigo May Balam, propietario de la empresa Transportes Romay, S.A. de C.V., es conocido por haber sido candidato dos veces a la alcaldía, siendo Puerto Morelos delegación del municipio de Benito Juárez. En el pasado proceso electoral estatal, ya como municipio declinó su participación, presuntamente para apoyar al Partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) o a la coalición de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Acción Nacional (PAN).

May Balam goza de simpatías y antipatías de la gente. En un sector de la población lo conocen como “el zar de las pipas”, cuyos vehículos han protagonizado conflictos por la ruptura de vialidades y accidentes vehiculares. En otro sector lo ubican como un benefactor de la comunidad a la que ha apoyado con los servicios que presta en la empresa que fundó hace 16 años en esta demarcación.

“Este sería quizá el punto negro que Rodrigo May tiene, que siempre ha sido simpatizante de izquierdas. Yo no digo que sea una estrategia del municipio, pero sí un momento para que funcionarios dentro del municipio intentan quedar, según ellos, bien con la presidenta municipal y como se acercan las elecciones”, asegura uno de los trabajadores del también secretario general del Sindicato de Volquetes de Puerto Morelos.

SE BURLA DE AUTORIDADES
Esta semana, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (Sema) encontró elementos para clausurar el centro de operaciones de Transportes Romay. “Su operatividad, lo inadecuado que lo hace atenta contra el medio ambiente en las inmediaciones de la comunidad de Central Vallarta y contamina el manto freático”, cita un extracto del acta levantada en el encierro de las pipas.

La dependencia señala que Transportes Romay será multada por verter aguas residuales en La Ruta de los Cenotes. Agregó que además de la clausura de instalaciones, la sanción conlleva una multa económica, la reparación del daño o las dos juntas, lo que dependerá del grado de afectación que hayan generado las aguas negras que arrojó la pipa.

Sema también giró un exhorto para que el empresario ponga en orden su empresa ante las instancias ambientales correspondientes.
Las pipas de Romay se encargan de evacuar todos los líquidos residuales de la zona hotelera de Puerto Morelos, las avenidas Javier Rojo Gómez y Niños Héroes que son los puntos donde están las residencias vacacionales frente al mar. Otro lote de pipas transporta los líquidos extraídos en hoteles de la Riviera Cancún y del complejo Residences, en Puerto Morelos.

La Sema señala que no se sabe cuántas veces la empresa ha incurrido en la práctica nociva de usar la selva de Central Vallarta como tiradero de aguas residuales, pero apremió que se obtendrá con base en investigaciones que ya se realiza sobre la empresa.
Transportes Romay fue clausurada el 19 de junio pasado, por la falta de permisos correspondientes ante la Procuraduría de Protección al Ambiente del Gobierno del Estado; el propietario rompió algunos de los sellos y sigue operando.

‘TRUENAN’ ECOLOGISTAS
La directora del Centro de Innovación e Investigación para el Desarrollo Sustentable (Cide), Guadalupe Velázquez Oliman, aseguró que estas acciones no deben permitirse, porque están acabando con los ecosistemas y el medio ambiente en sí, además de ser un factor altamente tóxico para los seres humanos.

La hidrogeóloga explicó que si May Balam ha violado las leyes federales y estatales que regulan las aguas nacionales y el equilibrio ecológico, así como los sellos de clausura que se impusieron en el encierro de las pipas, es a todas luces una operación irregular que también debe ser sancionada. En su opinión, Rodrigo May no cumple con ninguna normatividad y le parece inconcebible que viole los sellos de la autoridad.

Propuso a la comunidad colaborar documentando con fotografías y videos la ubicación de las pipas, para exhibir el delito ambiental en que se incurre. “Hay que exigir una respuesta de las autoridades”, agregó.

De su lado, Patricio Riva y Susana Musi, ambientalistas integrantes del colectivo Onca Maya, dijeron que no es la primera vez que se le acusa a Rodrigo May de causar daños al medio ambiente con su empresa transportadora. “Es inaudito, pero ya debe ponerse un alto a la nefasta manera en que operan las pipas”, coincidieron.

Lilia Mandujano y Araceli Domínguez, presidentas del Colegio de Biólogos y del Grupo Ecologista del Mayab (Gema), respectivamente, consideraron que esta situación es altamente grave, al asegurar que los camiones, además de líquidos residuales, también transportan aceite y otros líquidos tóxicos que podrían estar dañando la tierra y el manto freático.

Compartir