Por Edmundo Hernández.
Tizimín, Yucatán. 17 de Abril del 2013.

Existen personas que se ocupan y preocupan para preservar la ecología y contribuir a la conservación, siendo ésta la principal fuente de su vida o mejor aún para su descendencia. Hugo Araujo, mexicano, egresado del Biomimicry Institute, es diseñador de sistemas y Camille Dubois, belga, es fotógrafa y diseñadora. Ambos cuentan que después de casi 2 años de estancia en el Puerto de El Cuyo, comisaria de Tizimín, decidieron lanzar su proyecto BIOMIMIKA, con el que pretenden poner a la naturaleza en un nivel diferente de conocimiento, en otra perspectiva.

BIOMIMIKA es definido por ellos como su propuesta de arte, tecnología y negocios a la comunidad e inspirarle cambios positivos basados en la naturaleza. Para ello, han creado un grupo llamado “Pioneros, amantes de la naturaleza”, lanzándose a la búsqueda de personas con valores, en su mayoría jóvenes de la comunidad, para compartir lo que hacen con lo que otros saben hacer.

“A lo que nos dedicamos es conservación para innovación o innovación para la conservación, tratamos de poner a la naturaleza como materia prima y para que sea tu materia prima tiene que estar ahí, no la puedes destruir, entonces buscamos darle un valor diferente y nos hemos encontrado muy buenas sorpresas, algunas otras no tan buenas, pero en general han sido buenas, donde por ejemplo hemos trabajado con los chavos de aquí para construir un espacio que nadie se había imaginado, era un espacio que se estaba perdido, estaba a punto de perder la última casa tradicional de aquí del Cuyo, la casa de palos de madera que era de los pescadores sobre la Avenida Principal, y lo que hicimos fue un trabajo colectivo para poderlo rescatar”.

Como resultado de las conversaciones en sus talleres, cuyo tema central es la naturaleza, Hugo y Camille, ahora tienen a colaboradores dispuestos a compartir lo que aporta BIOMIMIKA.

“Este ejercicio de concientización pegó con todos, cómo pudiste observar también o como tenemos disponible la página, hicimos también ejercicios gráficos para llamar a otras personas y todo ha funcionado con medios locales, entonces al día de hoy podemos decir que el Cuyo está agarrado un aire diferente como realmente la gente que vive aquí, que ha sido de aquí, son amantes de la naturaleza, y hoy se están dando cuenta que hay herramientas que les permite no sentirse desplazados sino sentirse integrados y poder como retomar ese aire que necesitaban para echarle ganas a lo que están haciendo”.

No reciben apoyo de ningún programa de gobierno sino que reinvierten del dinero de sus proyectos, como la hechura de hamacas con la participación de los ribereños. Han conseguido una alianza con la comisaria para intervenir espacios públicos como el relance de una de las joyas del Cuyo, la última casa tradicional que estaba a punto de perderse hoy puede apreciarse a la entrada de la población pesquera.

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