Por Francisco Verdayes Ortiz
Informativo Turquesa

La laguna Nichupté es un sistema de agua con una superficie de cuatro mil 774 hectáreas, conformado por una laguna más o menos aislada conocida como Laguna Bojórquez y dos lagunas pequeñas: la de Somosaya (Laguna del Amor) y el Río Inglés, que se caracterizan por tener numerosos cenotes sumergidos, los cuales aportan cantidades considerables de agua dulce al sistema.

La profundidad promedio de la cuenca es de 1.5 a dos metros y muy rara vez excede de los 3.5 metros. La pendiente de las orillas al fondo es muy suave, excepto en los canales.

Dentro de la cuenca lagunar se encuentran dos bajos: Norte y Zeta, éste último localizado en el sur, que dividen prácticamente la cuenca en tres partes y que determinan en alto grado el movimiento de la masa de agua lagunar.

Dichos bajos tienen una profundidad media de 30 a 40 centímetros y en algunas zonas llegan a aflorar durante la marea baja. Su anchura en ocasiones es de más de 800 metros.

Los lugares más profundos del sistema están localizados en los canales de comunicación con el mar: el Canal Cancún (Canal Nichupté), al norte de la laguna, frente a Isla Mujeres; el Canal Nizuc, al sur de ésta y el canal de la Zeta, que atraviesa el bajo del mismo nombre, siendo todos ellos de fondo irregular con un promedio de dos a 2.5 metros, llegando en ocasiones hasta cinco metros de profundidad. El ancho de estos canales también es variable, va de 17 a 75 metros.

La laguna se encuentra bordeada por densos manglares que unen prácticamente la tierra firme con la Isla Cancún. En el lado occidental, estos manglares crecen sobre una llanura de inundación y, a medida que se adentran a tierra continental, son sustituidos por una selva baja.

Biológicamente, la laguna Nichupté se caracteriza por tener el fondo cubierto por algas Thalassia testudinum (más de 90 por ciento); lo mismo ocurre con la Laguna Bojórquez y parte de los canales tanto internos como los que establecen comunicación con el mar. Sin embargo, ésta no se encontró ni en la laguna de Somosaya (Laguna del Amor), ni en la del Río Inglés.

EL PRIMER ESTUDIO DE LA LAGUNA
Entre noviembre de 1971 y febrero de 1972, investigadores de la Universidad Autónoma de México (UNAM) comandados por el doctor Michel Angot, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) realizaron un estudio patrocinado por el Banco de México, a través de Infratur (hoy Fonatur), a fin de monitorear el impacto humano sobre esta zona.

El estudio es histórico, ya que fue la primera investigación mexicana sobre la laguna Nichupté tomando como base un desarrollo turístico. En este trabajo participaron, además del mencionado doctor Angot, un grupo de jóvenes biólogos entre quienes se encontraban Roberto de la Torre, Eric Jordan, Alfonso Vázquez, Enrique Lozano y Arturo Toledano.

Para este estudio se establecieron 47 estaciones hidrológicas en las que se midió la profundidad del mar, temperatura, salinidad y concentración de oxígeno en el agua. Mientras que para medir la marea, velocidad y dirección de las corrientes, así como la velocidad y dirección del viento, se instalaron tres estaciones de registro continuo (cada 30 minutos). Los monitoreos se hicieron tanto por aire (avión) como desde la superficie del agua (lancha).

Los vientos dominantes –dice el reporte– son sur-sureste, excepto cuando sopla el norte. El intercambio entre mar y laguna se realiza básicamente a través del Canal Cancún (Canal Nichupté).

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