POR TERESA SUÁREZ
CANCÚN

Cerca de 30 organizaciones no gubernamentales del país se han pronunciado en contra de la siembra de soya transgénica en el sureste del país por parte de la empresa Monsanto, ya que implicará riesgos económicos, sociales y ambientales para las familias que dependen del cultivo, y es que la Península de Yucatán destaca su importancia por la exportación de miel a Europa, misma que podría estar en riesgo de rechazarse al tener contaminación por la siembra de soya transgénica.

Aunado a ello está el impacto medioambiental que es la potencial contaminación del subsuelo por el uso de potentes agroquímicos para la siembra de este tipo de soya, que en esta región por tener el suelo cárstico podrían filtrarse al subsuelo y contaminar los mantos acuíferos; además del potencial riesgo de contaminación y afectación a la flora de la región .

De ahí la oposición de estas ONG’s a que se permita la siembra de soya transgénica en más de 250 mil hectáreas del territorio mexicano.

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