Por Edmundo Hernández.
Xocén, Yucatán. 2 de Mayo del 2013.

El santuario de la Cruz de Piedra ubicado en la comisaria vallisoletana de Xocén está preparado como todos los años para dar inicio a las celebraciones del día de la cruz del 3 de mayo, Xocén se ubica en la región milpera de Yucatán, a doce kilómetros de Valladolid, siendo una de las comisarías de éste municipio.

Tiene una altitud de 22 metros sobre el nivel del mar, y se ubica a una latitud norte de 20.36 grados y 88.09 de longitud oeste.

A la llegada de los españoles era una de las 36 comunidades que integraban la provincia de Cupul. Se le reconoce, junto con Kanxoc, por los enfrentamientos bélicos contra los hispanos, principalmente la Guerra de Castas y el inicio de la Revolución Mexicana. Entre los numerosos mitos que aún prevalecen destaca que en esta región vivieron los p’uuso’ob, que eran semidioses, en ese tiempo bastaba con sembrar una semilla en un ka’anche’ para tener maíz, en abundancia, para todo el año.

Cada año personas de varios estados de la república se dan cita en este lugar y junto con los lugareños y celebrar las tradiciones con el ritual protocolario que ancestralmente se practica, inician con una procesión cantando a la Santa Cruz y caminando hacia el santuario, luego salen de nuevo y ejecutan varias danzas prehispánicas, estas ceremonias están enmarcadas con olor a incienso, a flores y mucho respeto a estas tradiciones.

Personas como Eduardo Aguilar informan que desde hace años se organizaron ciudadanos de Playa del Carmen, Puerto Morelos, Tulum y José María Morelos para estar presentes en el Centro del Mundo (Xocén).

Lo único que quieren es que estas danzas que ejecutan sean en beneficio de esta zona y de toda la gente que viene a visitar este santuario en su día.

Las danzas tienen un significado: hablan de los elementos, del agua, de la lluvia, del viento y de la tierra entre otros, todavía se practican el Cha Cháak, petición de lluvia y que actualmente es el ritual agrícola más grande asociado a la agricultura milpera”.

En el informe del encomendero Corzo, en 1579, menciona que en Xocén “adoraban en tiempo de su infidelidad un ídolo que llamaban Chaac, que es abogado del pan y de las lluvias; sacrificándole armados, perros y otras aves silvestres, y cazas de venado y conejos”.

A mediados del siglo XIX, el evento histórico más importante en Yucatán fue la Guerra de Castas, que emprendieron los indígenas contra los blancos o dzulo’ob.

Las causas de este conflicto fueron múltiples, entre la que destaca el resentimiento por los maltratos, descontento por el cobro de contribuciones, problemas políticos, tanto de orden regional como internacional.

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