Por Blanca Silva

Cancún, Q. Roo.- En medio del complicado entorno internacional, México mantendría este año su dinamismo en materia de crédito y ahorro, pues la actividad crediticia se recuperará a partir de la segunda mitad del año, como resultado de la menor inflación y la consecuente recuperación de los ingresos reales, luego de que el año pasado el crédito bancario al sector privado no financiero, que incluye los créditos al consumo, de vivienda y a empresas, tuviera un crecimiento moderado.

De acuerdo con el informe “Situación Banca México” correspondiente al primer semestre de 2018, elaborado por el grupo financiero BBVA Bancomer, el año pasado el crédito vigente creció a una tasa anual real de 6.4% frente al 12.6% del 2016, debido a la menor expansión de la actividad económica, una caída temporal del salario real de los trabajadores formales explicada por la mayor inflación observada y la consecuente baja de capacidad de compra de los hogares.

Asimismo, los indicadores que miden el desempeño del ahorro en la economía mostraron un crecimiento más moderado con respecto a los resultados alcanzados el año previo, dentro de lo cual la captación tradicional tuvo un crecimiento real promedio de 5.6% frente al 9.5% del año anterior, mientras que el dinamismo del ahorro financiero pasó de 3.1% a 1.2%.

Ante este panorama, el informe anticipa que un entorno macroeconómico favorable caracterizado por menores tasas de interés, mayor dinamismo del crecimiento de la actividad económica y por el crecimiento del salario en términos reales de los trabajadores, serán propicios para la actividad crediticia y también ayudarán a que la cartera de crédito crezca sin estar sujeta a riesgos que eventualmente podrían deteriorar su calidad.

Adicionalmente, indica que para 2018 el sistema financiero enfrentará la incertidumbre en torno a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), a cuyas posibilidades de que no lleguen a buen puerto la institución asigna una probabilidad menor al 20%, por lo que habrá un impacto limitado en la estructura del sector financiero y la variedad de servicios que ofrece, debido al grado de liberalización que ya se ha logrado en este sector, y las desventajas para las partes de dar marcha atrás a esta apertura.

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