Por Julio César Silva Cetina

En 1992, durante el interinato de Arturo Contreras Castillo en la Presidencia Municipal de Benito Juárez, fueron inventadas las “horas extras”, concepto mediante el cual empezó a cobrarse un derecho a todos los negocios de venta de bebidas alcohólicas que permanezcan abiertos más allá de los horarios establecidos en el Bando de Policía y Buen Gobierno.
En esos tiempos, la zona urbana de Cancún estaba infestado de prostíbulos. No había un control por parte de la autoridad municipal y las quejas de la sociedad por esa situación estaban en todos lados.

La administración municipal decidió entonces aplicar los horarios establecidos en el Bando de Policía y Buen Gobierno: solo podían permanecer abiertos esos negocios hasta las 23 horas y cerrar los domingos.

Las quejas provinieron entonces por parte de los empresarios del ramo, que se sintieron afectados, pues para ellos la fiesta empezaba justo cuando tenían que cerrar.

Fue entonces que surgió la idea de las “horas extras”. Quienes quisieran operar más allá de las 23:00 horas y los domingos, debían pagar un derecho equivalente entre uno y cinco salarios mínimos por cada hora adicional, dependiendo el tamaño y la ubicación del negocio.

Con el paso de los años, ese concepto se exportó a otros municipios y pronto se convirtió en un elemento de recaudación importante. Se calcula que tan solo en Cancún se recauda por ese concepto unos 20 millones de pesos anuales, más otra cantidad sin cuantificar que queda en manos de los inspectores fiscales.

Ahora hay indicaciones de la Secretaría de Gobernación para evitar que los negocios que pagan “horas extras” operen hasta el amanecer y otros prácticamente lo hagan 24 horas, pues hay datos que indican que después de las 2 de la mañana hay mayor riesgo de que ocurran hechos delictivos de gran impacto en esos lugares.

De hecho, la operación de antros en todo el país es un “foco rojo” para las fuerzas de seguridad federales que consideran que esos negocios son incubadoras de delitos graves y han recomendado que no se permita su apertura en los municipios donde todavía no tienen presencia.

Así, el control del horario de operación de esos negocios es una acción con la que se cree se inhibirá el delito, junto con otras medidas que se tomarán para mejorar la seguridad de las ciudades donde hay más problemas en ese sentido.

Ojalá así sea

Platea
Arturo Contreras Castillo estableció las “horas extras” durante su administración. Hoy, como subsecretario de Gobierno, verá fenecer ese concepto.
Correo: jsilva@palcoquintanarroense.com

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