Por Sandra García
Informativo Turquesa

Yucatán es el primer estado de México en el que los musulmanes instauraron una mezquita. Llegaron hace tres años y empezaron desde cero enfrentándose al estigma de que ser musulmán equivale a ser terrorista, ante lo que aún hoy en día tienen que continuar rechazando el terrorismo públicamente, incluso en los volantes que reparten en las principales calles meridanas, para invitar a la gente a unirse a su religión.

“Condenamos totalmente el terrorismo, no estamos de acuerdo con cualquier tipo de violencia contra los inocentes. Isis, Boko Haram, Daesh, estos grupos no representan el islam ni sus enseñanzas pacíficas. Entonces, lo que decimos es que debemos leer el sagrado Corán y cumplir nuestras responsabilidades hacia la creación de Dios y esto solo es en una manera pacífica, tratando de ayudar y mejorar nuestras vidas con compasión”, afirma el Imán Azhar Guraya, responsable de la mezquita y de la Comunidad Musulmana Ahmadía de Mérida.

A quienes los han calificado en estos tres años como terroristas, el misionero afirma que les han explicado que es falsa esta calificación, porque “es como decir que por las acciones del Ku Klux Klan o de los ejércitos en algunas partes de África o en Europa, donde algunas personas se dicen cristianas y buscan matar o perjudicar a otras en el nombre de su fe, sería un error concluir que estas son las enseñanzas de Jesús o del cristianismo. Otro caso semejante sería el de la esclavitud hace cientos de años en Estados Unidos, que fue hecha por una comunidad de cristianos basados en una interpretación de la biblia en que los blancos son una raza superior a la negra. Podemos hacer la misma comparación, entre las acciones de algunos musulmanes y la fe del islam”, asegura.

LA LLEGADA
Algunos Integrantes de la comunidad Ahmadía en Estados Unidos tenían contactos de negocios en Mérida y ellos les ayudaron a conseguir el lugar para instalar su mezquita, ubicada en la calle 60 número 453A, esquina con calle 51 del Centro Histórico. Así, en junio de 2014, llegaron atraídos por la reputación de la capital yucateca como “ciudad de paz” y por su tranquilidad.

En estos tres años, al parecer de Guraya, “la reacción de la sociedad generalmente es positiva, los que nos visitan claro que son de mente más abierta y los que no nos visitan, dicen muchas cosas de otras personas en la calle, que son terroristas, etcétera, pero en estos tres años hemos crecido, poco a poco”.

Considera que en general, los mexicanos “son personas amables, claro que cada sociedad tiene su lado bueno y el no tan bueno y los yucatecos son lo mismo”.

Por esta razón, en la comunidad el objetivo es enseñar a las personas “cómo vivir de una manera más positiva. La mezquita es una escuela, es un hospital y tratamos de dar a cada quien lo que necesita para su crecimiento espiritual y personal”.

Ante la apertura de información y la proliferación de diversas religiones y credos, el Imam en Mérida considera que la mezquita conforma, además, una representación de toda la sociedad meridana, porque “tenemos personas de cada camino, hay quienes han probado muchas religiones y después vienen aquí. Hay otros que no tenían fe y empiezan a venir. Hay quienes dejaron su fe en Dios hace muchos años y ahora la están tratando de retomar aquí”, apunta.

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CASTIGO E INFIERNO
El terrorismo como acción de “castigo” o “justicia” del hombre hacia el hombre también ha hecho una mala traducción del islam.
En esta línea en el Corán se menciona el concepto de “creer en lo invisible”, que básicamente se refiere a creer en Alá, a quien no podemos ver físicamente, a sus ángeles y en la veracidad de sus profetas y en el más allá, en el paraíso y el infierno, entre otros conceptos espirituales.

Ante esta concepción, “el paraíso y el infierno son vistos como metáforas, más bien son vistas como dimensiones que existen en el mismo lugar pero en una, digamos, zona diferente”, explica Guraya.

El islam dice que es un mundo que no es físico, sino espiritual, añade, entonces “básicamente el alma es algo más fino que va a dejar el cuerpo algún día y va a ir a otro lugar en el que según sus acciones, va a disfrutar otra vida y va a crecer para siempre en su acercamiento a Dios”. En tanto, en el infierno, el alma que no tiene las experiencias ni acciones correctas, va a sufrir hasta que pueda desarrollarse y al fin entrar en el paraíso.

ISLAM ANTE VIOLENCIA EN MÉXICO
En relación a la ola de violencia que afecta actualmente al vecino estado de Quintana Roo y otras entidades de México a causa, principalmente del crimen organizado, el representante de la comunidad musulmana, Azhar Guraya, considera que éste “es un problema para la sociedad y el gobierno”.

Advierte que “hay cosas que realmente están mal y no debemos de involucrarnos en ellas sin importar el dinero u otras cosas mundanas y hay responsabilidades hacia Dios y su creación. Solo cuando tenemos esta perspectiva podemos cambiar a la sociedad de una manera positiva. Entonces claro que hay violencia pero es porque las personas ven que hay oportunidad en las drogas y están dispuestos a actuar de una manera violenta para conseguir el mundo”.

Ante esta situación, el Islam dice que este mundo no es todo y que algún día tendremos que responder de nuestros actos ante Dios. “Para quienes actúan de forma correcta, hay un perdón de Dios en el paraíso y para los que no tienen las creencias y obras correctas, si no reciben el perdón de Dios, hay un castigo muy fuerte en el infierno”.

¿QUÉ ES LA COMUNIDAD AHMADÍA?
Mirza Ghulam Ahmad (1835-1908), fundador de esta comunidad del islam, es considerado la segunda encarnación de El Mesías. El Islam es una religión basada en “el libro santo de los musulmanes”, El Corán, que es semejante a La Biblia para el catolicismo. Los musulmanes creen que El Corán es un libro que tiene la palabra de Dios e indica cómo se debe vivir y relacionarse con el prójimo. En el Islam, Dios es llamado Alá.

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