Por Ángel Villegas
Deportes

El drama y la angustia tuvo a todo un pueblo con los pelos de punta, con el Jesús en la boca, con un nudo en la garganta, comiéndose las uñas, como ocurrió con los cancunenses en bares y restaurantes de la Yaxchilán.
Sus rostros reflejaban preocupación. Había muchas caras largas, como si presintieran lo peor. Uruguay resultó un fuerte dolor de cabeza, un sparring que despertó muchas dudas en el equipo mexicano, de cara a esa revancha ante la poderosa Argentina de Diego Armando Maradona, del próximo domingo. Tras el éxtasis que los nuestros desataron con su victoria ante Francia, esa adrenalina aún prevalecía, el entusiasmo, la ilusión y sueño de consumar un extraordinario Mundial. Pero, ¡oh! qué gran fiasco se llevaron.

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