Washigton, EUA.- La reunión de este viernes entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y Angela Merkel, canciller de Alemania, ha dejado una polémica escena; en la sesión de fotos previa al encuentro en el Despacho Oval, el magnate no ha mirado en ningún momento a la política alemana, ni siquiera cuando los fotógrafos han pedido un apretón de manos.

Las cámaras recogen el momento en el que Merkel le pregunta a su anfitrión si quiere que se den la mano, mientras él permanece impávido.


Minutos antes, a la llegada de la canciller a la Casa Blanca, Trump había tenido un gesto de cortesía al salir a recibirla, algo poco habitual en la recepción de mandatarios extranjeros. También se hicieron fotos en las puertas del Despacho Oval, en las que sí estrecharon sus manos.

La manera de Trump de saludar a otros presidentes o primeros ministros ha llamado la atención en ocasiones anteriores. Suele apretar con fuerza la mano de su interlocutor, después lo atrae hacia sí y no lo suelta por varios segundos, como ocurrió con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe.

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